Visión gastronómica

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miércoles, 27 de agosto de 2008

El Huevo

 

 

 

 

El huevo
Un mundo de maravillas

Lejos quedaron los mitos que suponían el huevo de gallina un alimento nefasto para la salud. Sus múltiples opciones gastronómicas hablan de una cultura del huevo, en la que no faltan arte, religión e historia 
Jacqueline Goldberg

El 12 de octubre es el Día Mundial del Huevo. Y el primero de agosto celebramos el Día Nacional del Huevo en Venezuela. ¡Sí, hay un Día del Huevo! Y una institución internacional en torno a él (International Egg Commission). Y una filial venezolana (Improhuevos). Y una Semana Gourmet del Huevo en Argentina. Y un Instituto de Estudios del Huevo en España. Y páginas web y blogs específicamente dedicados al tema. Y un film mexicano de animación llamado Una película de huevos, producido por un estudio denominado Huevocartoon. Y todo un laberinto temático que asegura que el huevo es un mundo lleno de maravillas.

El huevo es símbolo de fecundidad, rejuvenecimiento y abundancia. También de duelo y fortaleza. Pese a discusiones nunca zanjadas, son vastamente reconocidas sus propiedades nutricionales, gastronómicas y artísticas.

¿El huevo o la gallina?
Primero fue el huevo. Así lo aseguran especialistas de genética de la evolución de la Universidad de Nottingham (Inglaterra). Según explican, el material genético no se transforma durante la vida del animal, por lo que la primera ave que en el transcurso de la evolución se convirtió en lo que hoy llamamos una gallina existió primero como embrión en el interior de un huevo.

El huevo constituye el signo de la resurrección de Jesús y desde la Edad Media se pinta y se regala en época pascual como símbolo de la vuelta a la alegría tras la cuaresma. Ha sido personaje principal de la historia culinaria y artística de la humanidad. Ya se cocinaba en la Jerusalén de tiempos bíblicos. La avicultura tiene su origen hace unos ocho mil años, cuando pobladores de ciertas regiones de la India y China iniciaron la domesticación de algunas familias del Gallus gallus.Desde los valles de la India, acompañando a las tribus nómadas, las gallinas cruzaron Mesopotamia hasta llegar a Grecia. Más tarde los celtas facilitaron la propagación de las gallinas por toda Europa. El libro de cocina más antiguo, El arte de cocinar y comer en Roma Imperial, escrito por Apicius, incluye muchas recetas con huevos.

En materia de arte el tema no es menos amplio. Su perfecta superficie ha propiciado numerosas técnicas de decoración. En la ciudad húngara de Zengövarkony se encuentra el Museo del Huevo de Pascua, donde hay huevos perforados, grabados, pintados, barnizados, pintados al óleo, con acuarelas, decorados con pedrería, modificados con ácidos, huevos de porcelana, de madera, de cristal y hasta de oro. Imposible no mencionar los célebres Huevos Fabergé, creados por el joyero de la Corte rusa, Peter Carl Fabergé, en tiempos de los zares Alejandro III y Nicolás II. Esos huevos -que llegaron a ser 56 y se dispersaron con la llegada al poder de los bolcheviques y el derrocamiento del imperio zarista-, eran regalados durante la pascua ortodoxa como una representación de la opulencia de los Romanov y de la familia real rusa. Hoy serían impagables, en caso de ser subastados.

El huevo es también tema de pinturas. Cómo no recordar La vieja friendo huevos, de Diego Velásquez, obra maestra del barroco español.

Lejos de los mitos
Más que erradicados están hoy aquellos viejos mitos que achacaban al huevo fatídicas influencias sobre la salud. Está demostrado que el consumo de hasta un huevo por día no incide en el aumento del colesterol y en el incremento del riesgo cardiovascular. Más bien estudios recientes revelan los efectos positivos de la lecitina o fosfatidilcolina presente en la yema del huevo, que además de ser una excelente fuente de colina y actuar en el desarrollo de la función cerebral y la memoria, limita la absorción del colesterol que contiene el huevo. Los resultados muestran la primera evidencia científica de que la fosfatidilcolina de la yema de huevo reduce de forma significativa la absorción intestinal de colesterol. Asimismo, se ha demostrado que los huevos son fuente de carotenoides (luteína, zeaxantina) fácilmente disponibles, y que estos componentes antioxidantes pueden ayudar en la prevención de la degeneración macular y contribuir a retrasar la aparición de cataratas.

Propiedades coquinarias
Yema y clara ofrecen muy distintas posibilidades en virtud de sus cualidades físicoquímicas u organolépticas, según nos explica en la web el Instituto de Estudios del Huevo:

Capacidad coagulante: Es propia de clara y yema. Se produce por la desnaturalización de las proteínas por efecto del calor o de la agitación mecánica. La coagulación de la clara comienza a los 57º y a partir de 70º la masa se solidifica. La yema comienza a espesarse a 65º y deja de ser fluida a partir de los 70º. La coagulación es muy útil en la elaboración de repostería (flanes, pudines), pero además es una de las propiedades más empleadas del huevo, cuyo tratamiento más común en la cocina es el calor (huevos cocidos, tortillas, rebozados, elaboración de repostería).

Capacidad aglutinante: característica de la clara y de la yema, aprovechada en charcutería y que permite la unión de los diferentes componentes de un producto. Los patés, por ejemplo, consiguen su textura gracias a esta propiedad.

Capacidad espumante: La clara forma una emulsión agua-aire que se produce tras el batido a causa de las proteínas denominadas globulinas y lisozima. La estabilidad de la espuma formada se debe a la ovomucina. Las proteínas termocoagulables previenen el desmoronamiento de la espuma durante la cocción. El poder espumante del huevo se aprovecha en repostería para la elaboración de merengues, mousses, claras a punto de nieve, bizcochos, pasteles…

Capacidad anticristalizante: Esta característica de la clara de huevo es muy útil en pastelería y confitería, donde se emplean soluciones sobresaturadas de azúcar. Un ejemplo es la fabricación de turrón, que permite trabajar con concentraciones muy elevadas de azúcar sin que éste forme cristales detectables.

• Capacidad emulsionante: es propia de la yema, que confiere gran estabilidad a las emulsiones en las que interviene, debido a su viscosidad y a la presencia de lecitina. Esta propiedad es la que permite que "liguen" las salsas (mayonesas y otras).

Capacidad colorante: es propia de la yema, que aporta los pigmentos que le dan su color característico. Es especialmente importante en pastas alimenticias, repostería y salsas.

Capacidad aromatizante: el huevo tiene un aroma especial, aportado por la yema, que transmite a los platos en los que interviene, apreciada en la fabricación de pastas alimenticias y en repostería.

Infinitas preparaciones
Pocos alimentos provenientes de la naturaleza ofrecen tal variedad de cocción como el huevo de gallina. Se le utiliza como ingrediente en numerosos preparados, pero es rey de varias maneras:
• Fritos: en mantequilla, aceite de oliva o en otros aceites vegetales.
• A la plancha: en planchas de acero o superficies de teflón antiadherentes
• Tortillas: es una de las preparaciones más habituales, a la francesa (con queso y/o jamón), a la española (con papas) o a la japonesa (con caldo dashi, azúcar y cebollín).
• Revueltos: la yema y la clara se coagulan juntas.
• Souflé: las claras se baten y combinan con otros ingredientes en un plato dulce o salado. 
• Quiche: huevos, crema y otros ingredientes se llevan al horno sobre una tarta salada. La variante más conocida es la Quiche Loraine, que contiene tiras de tocineta. 
• Cocidos o duros: se cocinan durante diez minutos hasta que el contenido se cocine completamente. Hay quienes los prefieren con la yema más o menos blanda.
• Pasados por agua: cocidos con cáscara durante sólo cinco minutos para que el contenido permanezca suave.
• Escalfados o pochados: el huevo se sumerge sin cáscara en caldo o agua muy caliente. Puede añadirse un poco de vinagre o jugo de limón en el agua para facilitar la coagulación y mantener su blancura. Es la base de los Huevos benedictinos (con salsa holandesa, sobre una capa de tocineta o pastrami y pan o un muffin). En Venezuela esta técnica permite hacer la Pisca Andina, sopa a base de leche en la que se sumergen huevos crudos. 
• A la Cocotte: se cocinan en el horno sin la cáscara. 
• Secos o deshidratados: plato típico chino para conservar los huevos. 
• Encurtidos: previamente cocidos y inmersos en vinagre y especias, con o sin su cáscara.
• Perico: versión venezolana del revoltillo, con cebolla y tomate.
• Chimbos: dulce zuliano hecho con la yema batida y cocida al vapor o baño de María y sumergidas en almíbar.

Artilugios para servir
Los adictos al huevo han inventado un sinfín de utensilios de cocina que ayudan a la cocción y servicio del rico alimento. Para presentarlo duro o pasado por agua, hay pedestales de plata, plástico y cristal (hay un maravilloso blog dedicado a las hueveras: http://www.lahuev.blogspot.com/). Hay pocheras para microondas, agarraderas acrílicas para no verse ante la engorrosa tarea de sacar un huevo del agua. Hay moldes con diversas formas para hacerlos fritos. Hay máquinas industriales e implementos caseros que separan clara y yema. Hay aparatos eléctricos que cocinan doce huevos a la vez. En fin, un mundo de huevos.


MANIPULACIÓN

» Como ocurre con la mayor parte de los alimentos, el huevo no debe sufrir cambios bruscos de temperatura, ni ser expuesto a temperaturas elevadas.

» Hay que procurar que el contenido del huevo no entre en contacto con la parte superficial de la cáscara, por eso no es aconsejable separar la yema de la 
clara con ella.

» Los alimentos preparados con huevo crudo o poco cocinado deben mantenerse siempre en la nevera hasta el momento de su consumo.

» Es conveniente evitar el contacto del huevo crudo con otros alimentos.

» No es bueno lavar los huevos si no se van a consumir o cocinar inmediatamente, ya que los gérmenes pueden introducirse en el interior a través del agua.

» Deben conservarse en la nevera y procurar sacar sólo los que se vayan a utilizar en cada ocasión.

» Sobre todo en verano, los alimentos elaborados con huevo 
deben cocinarse adecuadamente para eliminar las bacterias que pudieran contener.

» Desechar los que presenten olores o sabores extraños, mohos en la cáscara o aspecto anormal.

 

 

HUEVOS CRIOLLOS

 

En Venezuela existe el Instituto para la investigación y promoción del consumo de huevos (Inprohuevos), una asociación civil sin fines de lucro, no gremial, con financiamiento de productores y suplidores de la industria del huevo. Creada en 1999, se dedica a la investigación de los hábitos de consumo de la población y las propiedades nutritivas del huevo con el objeto de informar y educar al público en general sobre los beneficios de este alimento.

Según explica la página web de la institución, "Inprohuevos se ha fundado para apoyar la producción nacional e incrementar el consumo de huevos en un 10% anual, hasta alcanzar los niveles adecuados de ingesta del producto. Otros de los objetivos de este organismo son contribuir a la conservación de las empresas que hoy por hoy son partícipes de la producción avícola, la reservación de los empleos ya existentes y a crear nuevos puestos de trabajo. Dentro de esta propuesta Inprohuevos se propone ampliar la demanda de cereales nacionales para alimentos concentrados de consumo avícola, el mejoramiento de servicios conexos a la distribución, transporte y comercialización".

Las labores de promoción y publicidad adelantadas por Inprohuevos fueron galardonadas con el trofeo "Huevo de Oro Latinoamericano" en 2005 en Panamá y "El huevo de Oro Internacional IEC", en el año 2006 en Guadalajara, México.
Inprohuevos ha sido ejemplo para muchos países latinoamericanos, en vista de que los productores de Perú, Brasil, Guatemala y República Dominicana han solicitado su apoyo para difundir en sus áreas, la exitosa experiencia que ha tenido en promocionar el consumo de huevos en Venezuela.

FOTO: www.shutterstock.com

 

 

 

 

 

 

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lunes, 7 de julio de 2008

¿cocina venezolana o regionalista?

Comida venezolana ¿Cómo la podemos definir? Una hallaca, un pabellón o una arepa. Nuestra gastronomía es mas que eso; nuestro país posee una innumerable cantidad de productos, que son únicos de cada región, y que solo se dan en ese lugar en todo el mundo, como es el ejemplo del ají dulce, así mismo sus platos típicos.

Ojala cada venezolano tuviera la oportunidad de viajar y conocer cada estado de nuestro país, para que en realidad se diera cuenta de que no es solo una arepa, ni un asado negro, lo que identifica a la gastronomía venezolana, si no que también tenemos ese pastel de chucho, que podemos encontrar en Nueva Esparta, también esas arepitas andinas tan rica del mercado de Mérida, o eso patacones tan buenos cerca del lago de Maracaibo, y que me dicen de esa carne en vara de los llanos, eso en realidad es lo que identifica a Venezuela como potencia gastronomita, lastima que ni el mismo venezolano lo ha descubierto por preferir un restaurante español, uno italiano, un japonés, solo por dar un ejemplo, y sin contar el poco tiempo que tenemos para dedicarle a la cocina en nuestros hogares por cuestiones de tiempo y trabajo, prefiriendo así llevar a los niños y a la familia a lugares de comida rápida, donde desde niños preferimos una hamburguesa, un perro caliente, o una pizza; antes de un asado o un pabellón.

Pero si lográramos, no solo unir las cocinas regionales; si no también llevárselas a los hogares venezolanos. Podríamos lograr que nuestra gastronomía llegue a otros países.

Aunque también hay que agradecer a los chef venezolanos de la talla de Sumito Estévez, Víctor Moreno (padre e hijo), que gracias a ellos y a otro numero incansable de venezolanos. Que están poniendo a nuestro país en el mapa gastronomico. Gracias a todos ellos.

Pero no solo deben ser ellos los que saquen a relucir toda nuestra gastronomía si no también nosotros que somos la nueva generación de cocineros, y es nuestro deber el poner primero a nuestro país antes que cualquier otra cocina para así lograr que Venezuela llegue a un nivel de potencia gastronómica.

Y la única manera de que conozcan nuestra gastronomía es que por lo menos podamos encontrar un restaurante de comida venezolana en cada país del mundo. E incluso mas de un restaurante en cada lugar de nuestro país.

LA INTERNACIONALIZACION DE LA COMIDA VENEZOLANA


Es interesante hablar de la internacionalización de la comida venezolana, si definiéramos la palabra internacionalización, nos encontramos con que se trata de dar a conocer y hacer parte a varia naciones de un asunto que para las mismas es ajeno.

La cocina Venezolana está influenciada por diferentes aspectos. Principalmente por sus raíces y costumbres producto de la unión de razas, del encuentro entre europeos, africanos, e indígenas. Tenemos una gran variedad de platos y costumbres culinarias que han pasado de generación en generación, adquiriendo formas que son la base de nuestra comida típica y que han generado en la familia venezolana un sentido de identidad, sentido de identidad que ha mermado a través de los años producto de la globalización y el desarraigo del venezolano con sus raíces.

Actualmente tenemos influencias de muchísimos países y culturas diferentes, producto de la inmigración de habitantes de un país a otro y el avance de las comunicaciones, nuestras costumbres no son lo único que conforma la cotidianidad gastronómica del venezolano, sino que acogimos nuevas tendencias, nuevas técnicas nuevos ingredientes que caracterizan hoy nuestra vida gastronómica. Estas nuevas tendencias han hecho olvidar un poco al venezolano, cuáles son sus raíces y de donde venimos, por lo que actualmente no existe un sentido de identidad suficientemente fuerte como para que podamos ofrecernos al mundo como una opción gastronómica.

Para internacionalizar la comida venezolana nos falta un largo camino por recorrer. Lo primero que hay que hacer es generar en nosotros mismos y en la población un sentido de identidad del cual nos podamos enorgullecer y que sea bandera de un país que respeta y enaltece lo suyo, educar a la población, en líneas generales, desde el niño hasta el adulto, apoyándonos en las instrucciones y en los medios de comunicación, para generar conciencia, apego a nuestra historia y revivir el cariño de la sociedad para con sus raíces.

Nos corresponde a todos los que escogimos el camino de la gastronomía, como profesionales y futuros profesionales, enaltecer nuestras raíces culinarias, buscar la manera día a día de generar esa conciencia, instruyéndonos, investigando a fondo lo propio de nuestra tierra, nuestros productos, lo que tenemos y aun no explotamos y utilizarlos para creaciones que puedan convertirse en nuevos platos típicos y marcar pauta a nivel mundial. Es necesario tener lugares en donde la gente de nuestro país y de otros países pueda disfrutar de la comida venezolana, distintas propuestas que se adapten a todos los niveles sociales, necesitamos que todo el mundo tenga acceso a la comida venezolana, y a todas sus tendencias.

En conclusión la comida venezolana no ha podido internacionalizarse porque aun es ajena a nosotros mismos, pero tenemos un país llenos de oportunidades y recursos, que debemos aprovechar para generar lo que más falta nos hace, identidad.

INTERNACIONALIZACION DE LA GASTRONOMIA VENEZOLANA



Una nación con tan rica sazón aun duerme dentro de sus propias fronteras, en nuestro país sobran los platos que son engendrados en el interior de nuestros hogares, en esas cocinas donde la ciencia, arte y materia prima se fusionan en esas recetas que dan como resultado manjares dignos de exportación. Esta gastronomía oculta a esos paladares del mundo, y lo que muchos nos preguntamos es ¿Por qué?.

Muchas son las hipótesis que se manejan sobre el porque nuestra comida no se encuentra en la carta de los grandes y famosos restaurantes del mundo, donde platos como el Asado Negro o Criollo, el Pastel de Chucho, la Hallaca, una sopa como la Fosforera o una Pizca Andina tendrían su espacio al lado de platos emblemáticos típicos de naciones como Francia, Alemania, Suiza, Perú, etc…

Estamos en un “Boom Gastronomico” donde ser Chef o Cocinero en la sociedad se a convertido en todo un cliché, lo relacionan con estatus, lujo y mucho mas; podemos usar esto como herramienta para llegarle a nuestros amigos o círculos sociales y hacer conciencia que nuestra comida no tiene nada que envidiar a otras, al cambiar un poco esa manera de pensar de nosotros, podremos iniciar un marketing de nuestra gastronomía a nivel mundial y colocar productos nacionales en los anaqueles y estantes de establecimientos de cocina o comida internacionales, además de darles a los comensales del mundo una prueba de que se come en Venezuela.

Ya existen personalidades que llevan el nombre de Venezuela al resto del mundo ejemplo de ello podemos mencionar al Chef Edgar Leal actualmente impulsando nuestra comida, otra personalidad es el Chef Sumito Estévez que con su espacio en el canal Gourmet a podido llegar semanal mente a otros países dando a conocer platos y técnicas venezolanas o los señores Lovera y Moreno (padre he hijo) que a través de su instituto y medios de comunicación se han convertido en embajadores de nuestra comida; para mi estas son algunas de las llaves que están abriéndonos las puertas al resto del mundo.


¡Pongamos nuestra cultura gastronomita en boca del mundo entero!


Foto extraida de:

LA INTERNACIONALIZACION DE LA GASTRONOMIA VENEZOLANA

LA INTERNACIONALIZACION DE LA GASTRONOMIA VENEZOLANA

La internacionalización de la comida venezolana es un tema bastante interesante para todas las personas que se encuentran en este país, y estoy segura que nuestra comida criolla están llenas de preguntas y de historia porque nuestra comida proviene de siglos atrás. Ismar Castillo (compañera de clases) y mi persona tuvimos la oportunidad de conversar con el señor Armando Scannone, un gran conocedor de la gastronomía venezolana. Sus palabras, y su gran conocimiento nos dio a entender que Venezuela apenas está comenzando a darse a conocer con nuestra comida y nosotros, como venezolanos y estudiantes de gastronomia tenemos que colocar todo nuestro empeño para no dejar a un lado nuestra gastronomía que es tan importante. Sé que hay compatriotas que han salido del país y abrieron su propio restaurante en la localidad que residen en la actualidad, pero en realidad si nos colocamos a sacar cuentas de la cantidad de venezolanos que se van al exterior, no todos asumen un rol tan importante como el preparar comida criolla, porque en sus mentes está el creer que este tipo de comida es solo arepa, hallaca, pabellón , que nadie quita que son tres platos maravillosos, pero estos sabores propios de nuestra nación son bastante extensos. Sólo tendrían que retomar nuestras costumbres gastronómicas. Sabemos que cuando abandonamos nuestro sitio de origen extrañamos la comida, las costumbres, las vivencias, pero son muy pocos lo que exponen nuestra gastronomía y si no se ha internacionalizado es porque muchos han dejado en el pasado su memoria gustativa y no se han dedicado a exportar todos los conocimientos y sabores en el que Venezuela resalta.
Señores, nosotros como hijos de Venezuela tenemos que apoyar nuestras raíces y las recetas que provienen de generación en generación. Estoy segura que si le pregunto a un grupo de personas cuando fue la ultima vez que comió una olleta criolla , un Juan sabroso, o un pastel de chucho estoy segura de que son muy, pero muy pocos, las personas que me responderían que han probado aunque sea uno de esos platos, y los nombrados solo son unos pocos de los tantos platos venezolanos que existen y esto es para que todos nos demos cuenta que en Venezuela si hay gastronomía si hay comida espectaculares llenas de una explosión de mezclas y sabores que están en manos de cada uno de nosotros, mas Venezuela un país que contiene una gran cantidad de ingredientes que están llenos tradiciones y, como dije anteriormente, es apenas que está comenzando, pero le falta mucho y es gracias a los medios como elgourmet , libros como los de mi cocina de Armando Scanonne, y solo por nombrar algunos de los mas importantes y que han influido en mí y el interés que tengo en este tipo de comida. Chef como José Luis Álvarez y Víctor Moreno que se han dedicado en cuerpo y alma a la gastronomía venezolana y al interés majestuoso de nuestra comida. Lo que puedo decir es que no dejemos que nuestras tradiciones caigan y mucho menos nuestra memoria gustativa como bien lo dice el profesor Merlín, demos todo lo mejor de cada uno de nosotros para que el mundo conozca de que es capaz hacer nuestra gastronomía, y más que comer es la satisfacción y el placer de nuestros ingredientes y todas las sensaciones y recuerdos que nos llegan al alma y con todo esto no puedo mas que decir que viva Venezuela y todo lo que en ella contiene incluyéndonos a todos. Orledy Vela

domingo, 6 de julio de 2008

INTERNACIONALIZACION DE LA GASTRONOMIA VENEZOLANA

Al hablar de la gastronomía Venezolana, recordamos todos aquellos platos que nuestras abuelas nos preparaban con tanto amor y dedicación entre ellos los bollos pelones (de carne o pollo), el pabellón criollo, el asado criollo o negro, un buen hervido de pollo, gallina, carne o pescado, las empanadas con su toque dulce, la arepa que solamente con mantequilla es sabrosa que puede acompañar y también puede ser rellena, las queridísimas cachapas con queso e mano y la única en el mundo nuestra hallaca.

Cuando la abuela hacía un plato no faltaba el apreciado postre, dulce casero que lleva un particular y esmerado trabajo. Recordamos aromas como el del clavito de olor al hacer el dulce de lechosa, la canela cuando se hace el majarete también la melaza al hacer los buñuelos de yuca y como olvidarnos de nuestra bebidas como la chicha andina y de arroz, además el particular y refrescante papelón con limón.

Quien no recuerda la sazón de la abuela y los aromas que desprendía en la cocina cualquier comida que ella preparase. Todos tenemos registros de olores que son incomparables con otra cocina en el mundo. Poseemos una cantidad de platos que en otro país estarían orgullosos de tenerlos. Una variedad de especias, hortalizas, tubérculos, legumbres, que cualquiera desearía.

Venezuela y nuestra gastronomía es inigualable y tiene cualidades únicas en el mundo. El ají, el cebollín, el ajo, el ajoporro, la cebolla, el tomate, el cilantro, el perejil, la papa, la yuca y hasta el plátano juegan un papel importantísimo en la mesa de cada hogar venezolano y de nosotros depende la internacionalización de nuestros platos y no la nacionalización de los platos internacionales, por supuesto, respetamos y a la vez admiramos cada plato que se prepare en Venezuela y no tenga nuestras raíces.

Cada día hay mas restaurantes de comida internacional en Venezuela de igual manera franquicias de comida rápida, tal vez por las influencias que dejaron inmigrantes hace mucho tiempo; Como resultado hemos dejado a un lado nuestra herencia gastronómica determinando que en estos últimos años ha habido desinterés por lo nuestro.

Sabemos que la internacionalización de nuestra gastronomía no va a ser inmediata, pero debemos empezar a trabajar en ello, esperemos que sea nuestra conciencia la que pueda ayudarnos al momento de tomar la mejor decisión en lo que vayamos a comer y seamos mas nacionalistas y queramos mas a nuestros país, para así en un futuro inmediato sean nuestros platos tan importantes y conocidos como una pizza, un taco o un sushi…
Por Rodney Sánchez

Internacionalización de la comida venezolana

Nosotros los venezolanos tenemos en cuenta que nuestra gastronomía posee grandes variedades, que con el tiempo hemos dejado atrás nuestras raíces debido a las influencias que tenemos de otros países (Francia, Italia, España) que se caracterizan por ser tan destacados en la gastronomía. Lo que nos diferencia de la cocina europea es la personalidad marcada como: el aroma, el sabor, el color llamativo y algunos ingredientes que obtenemos de nuestras tierras que son el cacao, el plátano, la yuca entre otros. Todos estos conocimientos lo obtuvimos gracias a los indígenas.

En Venezuela hay una gran variedad de platos pero a nivel internacional solo se destacan los siguientes platos: el pabellón criollo, la hallaca y la arepa. Esto se debe a la falta de conocimientos que algunas personas tienen de la gastronomía venezolana, también puede ser por que muchos de nuestros cocineros viajan a otros países y se adaptan a su cultura y poco a poco le ponen menos importancia a sus raíces. Debido a las consecuencias nombradas anteriormente hizo que algunos cocineros recapacitaran, teniendo como objetivo principal, aportar conocimientos más amplios de nuestras recetas y destacar nuestra cultura.

A pesar de que nuestro país sigue siendo influenciado por la comida extranjera que cambia de tiempo en tiempo debemos tener en mente que mantenemos nuestro color, olor y sabor conquistando el paladar de cada persona. Nuestro plato también se diferencia de los demás porque cada plato en nuestra cocina lleva una historia y un sentimiento escondido. Con el tiempo pasando, hemos variado las costumbres pero la historia sigue con su curso y por eso en cada una de nuestra nueva creación se consigue la raíz de nuestros antepasados. Pero al mismo tiempo estamos tratando de ser mejor para llegar a estar en el mismo nivel de los grandes países que se destacan más.

En Conclusión, la gastronomía venezolana es muy amplia y nosotros mismos lo hemos olvidado debido a la influencia de países europeos. Sin embargo, nuestros cocineros se dieron cuenta de lo que esta pasando y tratan de recuperar nuestras raíces, logrando que la internacionalización de nuestra comida sea mas aceptada por otras culturas.